MADRID, ESPAÑA — La euforia por la victoria en el Clásico (2-1) ha durado poco en el Real Madrid. Un “bombazo de última hora” ha sacudido los cimientos del Santiago Bernabéu: Vinicius Junior estaría buscando activamente su salida del club debido a una “guerra interna” insostenible con el entrenador Xabi Alonso. Este conflicto, que el club ha intentado “ocultar desesperadamente”, se ha convertido en el pretexto perfecto para un movimiento que podría ser catastrófico.

El punto de quiebre se produjo durante el Clásico. La “furia incontrolable” de Vinicius al ser sustituido por Alonso en el minuto 73 no fue un simple arrebato, sino la manifestación pública de una fractura profunda en la relación. Fuentes cercanas al vestuario confirman que el brasileño está cansado de lo que percibe como una falta de apoyo total por parte del técnico y una sensación de que su rol es constantemente cuestionado.

Mientras la Casa Blanca intenta desesperadamente mantener la fachada de armonía, la noticia de la posible partida de Vinicius ha llegado como un regalo caído del cielo para la Liga Saudí. Dos de sus clubes más poderosos han contactado con el entorno del jugador, lanzando ofertas “totalmente locas” que el Real Madrid no podría igualar en términos de salario. El dinero se convierte ahora en el catalizador para que Vinicius “rompa su compromiso” con el club que lo lanzó al estrellato.

El desafío es claro para Florentino Pérez: perder a un jugador de la talla de Vinicius, no por dinero, sino por un conflicto de autoridad con el entrenador, sería un fracaso monumental. El Madrid se encuentra en una encrucijada: ¿mantener la autoridad de Alonso o retener a la superestrella? La sombra de la inestabilidad ya planea sobre el Bernabéu, y Arabia Saudí espera el momento justo para el asalto final.