La Fórmula 1 siempre ha sido un escenario donde las declaraciones explosivas pueden generar más ruido que un accidente en la primera curva. Esta vez, el epicentro de la polémica ha sido Max Verstappen, el tricampeón del mundo neerlandés que no suele callarse nada cuando algo le molesta en la pista o fuera de ella. En las últimas horas, el piloto de Red Bull habría lanzado una bomba directa contra Franco Colapinto, el joven argentino que defiende los colores de Alpine en la temporada 2025, con unas palabras que han sacudido el paddock: “Eres un idiota en el equipo Alpine”

El comentario, que rápidamente se viralizó en redes sociales y portales especializados, habría surgido en el contexto de una entrevista posterior al Gran Premio de Brasil, donde Colapinto tuvo un fin de semana complicado marcado por problemas en boxes, defensas intensas y un ritmo que, aunque sólido, no logró traducirse en puntos debido a las limitaciones crónicas del monoplaza francés. Verstappen, conocido por su sinceridad brutal y su aversión a lo que considera comportamientos imprudentes o poco profesionales, no habría dudado en apuntar directamente al piloto sudamericano.
Según fuentes cercanas al entorno de Red Bull, el tricampeón habría sido consultado sobre el incidente que involucró a Colapinto con Lance Stroll durante la carrera en Interlagos. El argentino, frustrado por una maniobra cerrada del canadiense, había gritado por radio “¡Es un idiota, ¿qué está haciendo?!”, refiriéndose a Stroll. Ese mismo enojo de Colapinto habría sido interpretado por Verstappen como hipocresía, ya que en varias ocasiones durante la temporada el piloto de Alpine ha sido protagonista de defensas agresivas o movimientos que algunos rivales consideran al límite de lo permitido.
“Franco llega, hace ruido con su talento y su apoyo masivo de fans, pero a veces actúa como si la pista fuera solo suya. En Alpine ya tienen suficientes problemas con el coche como para sumar un idiota más en el equipo”, habría dicho Verstappen en una conversación off the record que terminó filtrándose. Las palabras, duras y sin filtro, contrastan con la imagen más calmada que el neerlandés ha proyectado en las últimas carreras, donde se centra en dominar el campeonato sin distraerse demasiado en polémicas.
Colapinto, por su parte, no tardó en reaccionar a través de sus redes sociales. El piloto de 23 años publicó una historia con una bandera argentina y el mensaje: “Seguimos trabajando. La pista habla por mí”. Fuentes de Alpine confirmaron que el equipo respaldó completamente a su piloto y que no planean ninguna sanción interna por lo ocurrido. Pierre Gasly, compañero de equipo, también salió en defensa de Franco: “Todos tenemos momentos de calor en la radio. Lo importante es cómo manejamos la presión y Franco lo hace muy bien
El trasfondo de esta declaración va más allá de un simple cruce verbal. Verstappen y Colapinto han coincidido en pista en varias oportunidades durante 2025, y el argentino ha mostrado un ritmo impresionante en momentos puntuales, especialmente en circuitos de media y baja velocidad donde el Alpine ha sufrido menos. En Brasil, por ejemplo, Franco logró la vuelta rápida de la carrera pese a un monoplaza claramente inferior, algo que no pasó desapercibido para los observadores.
Sin embargo, Verstappen, que terminó en el podio ese fin de semana, parece haber interpretado algunos movimientos defensivos del argentino como innecesariamente agresivos, especialmente cuando luchaban por posiciones en el medio del pelotón.
La relación entre ambos pilotos no es nueva ni particularmente cálida. Verstappen, que debutó en F1 siendo muy joven y tuvo que soportar críticas duras desde temprano, suele ser implacable con rookies o pilotos que considera que “no respetan” el orden establecido. Colapinto, con su estilo combativo y su legión de seguidores apasionados —que llenan las gradas con banderas albicelestes en cada gran premio—, representa para muchos un soplo de aire fresco en la categoría, pero también una amenaza para el statu quo.
Alpine, entretanto, vive un momento de transición. Tras años de resultados mediocres, el equipo de Enstone ha apostado fuerte por Colapinto para 2026, confirmando su continuidad junto a Gasly. Flavio Briatore, asesor ejecutivo, ha defendido públicamente al argentino en múltiples ocasiones, destacando su velocidad natural y su capacidad para extraer el máximo de un coche complicado. Sin embargo, incidentes como el de Brasil, combinados con declaraciones como las de Verstappen, ponen presión adicional sobre el joven piloto.
En el paddock, las opiniones están divididas. Algunos ven en las palabras de Verstappen un exceso de arrogancia de un piloto que ya lo ha ganado todo y que no tolera competencia emergente. Otros consideran que Max tiene razón al señalar que la agresividad sin resultados concretos puede ser contraproducente, especialmente en un equipo como Alpine que necesita armonía para progresar. Lo cierto es que esta “bomba” ha avivado el debate sobre el temperamento en la F1 moderna, donde las radios abiertas convierten cualquier exabrupto en noticia mundial.
Colapinto, que llegó a la máxima categoría tras brillar en Williams en 2024 y ser reserva en Alpine al inicio de 2025, sabe que cada carrera es una prueba. Su continuidad para el próximo año ya está asegurada, pero declaraciones como esta sirven de recordatorio: en la Fórmula 1 no basta con ser rápido; también hay que saber manejar la presión mediática y las críticas de los pesos pesados.
Verstappen, por su lado, sigue enfocado en cerrar el campeonato de la mejor manera posible. Sus palabras, aunque duras, forman parte de su estilo: directo, sin adornos y siempre con el objetivo de ganar. Si algo ha demostrado el neerlandés a lo largo de su carrera es que no le tiembla el pulso a la hora de decir lo que piensa, aunque eso genere terremotos en el paddock.
Lo que queda claro es que la rivalidad, aunque verbal por ahora, podría traducirse en duelos más intensos en pista en las próximas carreras. Con Las Vegas, Qatar y Abu Dhabi en el horizonte, la tensión está servida. Franco Colapinto tiene la oportunidad de responder en el lugar que más le gusta: al volante. Y Max Verstappen, fiel a su esencia, no va a dejar de presionar hasta el último metro.
Mientras tanto, los fans argentinos ya preparan sus respuestas en redes, defendiendo a su piloto con la misma pasión que lo acompaña en cada circuito. La Fórmula 1, como siempre, nos regala drama, velocidad y palabras que queman. Esta vez, el fuego lo encendió Verstappen, pero la carrera por apagarlo —o avivarlo— apenas comienza.