En las últimas horas, la Fórmula 1 se ha visto sacudida por una nueva polémica que tiene como protagonistas a dos de los pilotos más comentados del paddock: **Max Verstappen**, el tetracampeón del mundo con Red Bull, y **Franco Colapinto**, el joven talento argentino que defiende los colores de Alpine en la temporada 2026. Lo que comenzó como un intercambio de opiniones en redes y medios especializados rápidamente escaló a un nivel de confrontación verbal que ha dividido a fanáticos, analistas y hasta a algunos miembros de los equipos.

Todo explotó tras unas declaraciones que Verstappen habría realizado en una entrevista informal durante los test de pretemporada en Barcelona y que circularon ampliamente en plataformas como YouTube y Facebook. Según múltiples fuentes virales, el neerlandés habría calificado a Colapinto de manera dura, usando términos como “estúpido” o “tonto” en referencia a ciertas maniobras del argentino en pista durante las sesiones recientes.
El contexto apunta a incidentes acumulados desde 2025, donde Colapinto, ya consolidado en Alpine tras su paso por Williams, habría interferido en vueltas rápidas de Verstappen o defendido posiciones de forma agresiva, algo que el piloto de Red Bull considera innecesario o imprudente.
Uno de los episodios más recordados ocurrió en el Gran Premio de Imola 2025, cuando durante la FP2, Colapinto activó el DRS en una zona donde no había rival directo por delante, lo que provocó la sorpresa y el enojo de Verstappen por radio: “¿Qué está haciendo este chico?”. Esa frase, captada por las transmisiones oficiales, se viralizó inmediatamente y fue interpretada por muchos como el inicio de una tensión latente entre ambos.
Verstappen, conocido por su franqueza y por no guardarse nada cuando algo le molesta en pista, habría llevado esa frustración un paso más allá en comentarios posteriores, cuestionando la madurez y las decisiones del argentino en situaciones de alta presión.
La polémica no se limita a un solo incidente. En Mónaco, durante las prácticas, Verstappen se encontró con Colapinto bloqueando su vuelta rápida y respondió con gestos irónicos: levantó el pulgar y aplaudió sarcásticamente desde el cockpit, una actitud que muchos vieron como una burla directa al piloto de 23 años. Videos de ese momento circulan sin parar en Instagram y TikTok, alimentando el debate sobre si Verstappen cruza la línea del respeto o simplemente defiende su espacio como líder del campeonato.
Del lado de Colapinto, las respuestas no se hicieron esperar. El argentino, que ha ganado miles de seguidores gracias a su carisma y su pilotaje valiente, ha mantenido un perfil bajo en público, pero en entrevistas recientes dejó claro que no se achica ante nadie. “No me importa quién esté al lado mío, sea Verstappen o cualquier otro, mi objetivo es estar adelante”, había dicho ya en 2024, y esa mentalidad parece haberse reforzado en 2025 y 2026.
Fuentes cercanas al equipo francés indican que Colapinto ve estas críticas como motivación extra, especialmente en un año donde Alpine busca dar un salto de calidad con los nuevos reglamentos técnicos.
Lo curioso es que no siempre ha sido confrontación. En el pasado, Verstappen elogió el debut de Colapinto en Williams, lamentando que no tuviera asiento asegurado para 2025 y destacando su capacidad para destacar en un coche complicado. Incluso tras algunos choques del argentino, como el de Las Vegas, el neerlandés salió a defenderlo públicamente: “Todo lo que haces al límite no es fácil, los expertos deberían cerrar la boca”.
Esas palabras contrastan fuertemente con el tono actual, lo que lleva a especular que la rivalidad ha escalado por la mejora progresiva de Colapinto y por la lucha más cerrada en pista entre Red Bull y Alpine en ciertas carreras.
Los fanáticos argentinos, que han convertido a Colapinto en un ídolo nacional con invasiones masivas en tribunas como la de Imola —donde Verstappen bromeó diciendo que parecía el Gran Premio de Argentina—, han salido masivamente a defenderlo en redes. Mensajes como “Franco no se calla ante nadie” o “Max envidia el apoyo que tiene” inundan X y otras plataformas. Por el contrario, el sector más fiel a Verstappen argumenta que el neerlandés solo dice verdades incómodas y que Colapinto aún debe demostrar consistencia para estar al nivel de los grandes.
Desde el paddock, las reacciones son mixtas. Flavio Briatore, asesor de Alpine, ha respaldado siempre a su piloto y minimiza las críticas externas, mientras que en Red Bull evitan avivar el fuego, aunque admiten que Verstappen es directo cuando algo le disgusta. La FIA, por su parte, observa de cerca para evitar que estas tensiones deriven en incidentes mayores en pista, sobre todo con los nuevos autos de 2026 que prometen carreras más apretadas.
Esta polémica llega en un momento clave de la temporada. Con Verstappen buscando extender su dominio y Colapinto consolidándose como una de las revelaciones de los últimos años, cada carrera se convierte en un capítulo más de esta historia. ¿Es solo fuego mediático o el inicio de una verdadera rivalidad que marcará la F1 de los próximos años? Lo cierto es que el deporte vive de estas pasiones, y hoy, Verstappen y Colapinto están en el centro de la tormenta.
Mientras tanto, ambos pilotos se preparan para las próximas sesiones. Verstappen, con su habitual enfoque implacable, y Colapinto, con la presión de representar a todo un país que sueña con verlo pelear en la punta. La Fórmula 1, una vez más, demuestra por qué es el espectáculo más emocionante del mundo: porque detrás de cada curva hay talento, ego, rivalidad y, sobre todo, velocidad pura. La pelota —o mejor dicho, el volante— está en sus manos, y el mundo espera el próximo round.