🔥 “Franco Colapinto ha dado un salto de madurez extraordinario, ya no es el chico del año pasado…” — Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, asegura que el joven piloto argentino es ahora más sereno, más reflexivo en su forma de trabajar y plenamente preparado para asumir las crecientes expectativas del equipo de cara a su primera temporada completa en la Fórmula 1, tras sus apariciones a mitad de temporada con Williams en 2024 y su consolidación en Alpine durante 2025, prometiendo desatar batallas de velocidad capaces de mantener en vilo a los aficionados de todo el mundo.
En el vertiginoso universo de la Fórmula 1, donde el talento suele emerger antes que la madurez y la presión puede devorar carreras prometedoras en cuestión de semanas, la evolución de Franco Colapinto se ha convertido en una de las historias más fascinantes del paddock. No se trata solo de velocidad pura ni de resultados aislados, sino de una transformación profunda, silenciosa y sostenida, que ha llamado la atención de una de las figuras más influyentes del automovilismo moderno: Flavio Briatore.

“Franco ha cambiado por completo”, afirmó el asesor ejecutivo de Alpine con una contundencia poco habitual. “Ya no es el chico impulsivo del año pasado. Hoy entiende el deporte, entiende al equipo y entiende lo que significa estar preparado para la Fórmula 1”. Palabras que, viniendo de Briatore —conocido por su exigencia extrema y su olfato implacable para detectar campeones—, pesan más que cualquier estadística.
Colapinto irrumpió en la escena de la F1 en 2024 casi por sorpresa. Su debut a mitad de temporada con Williams fue, para muchos, una apuesta arriesgada. Joven, sin experiencia previa en la categoría reina y con una mochila cargada de expectativas por ser uno de los talentos más prometedores de Argentina, el desafío parecía enorme. Sin embargo, lejos de desmoronarse, el piloto respondió con inteligencia, adaptación rápida y una capacidad notable para aprender bajo presión.
Aquellas primeras carreras no estuvieron exentas de errores, como es natural en cualquier debutante. Pero incluso entonces, los ingenieros destacaban su actitud en el box: escuchaba, analizaba, preguntaba. No buscaba excusas. No levantaba la voz. Tomaba notas. Ese comportamiento, invisible para el gran público, fue la semilla de la transformación que hoy celebran en Alpine.
El paso a Alpine en 2025 marcó un punto de inflexión. Rodeado de una estructura más ambiciosa y con un entorno que exige excelencia constante, Colapinto entendió que el talento ya no era suficiente. “Ha aprendido a gestionar su energía, su ansiedad y su enfoque”, explicó Briatore. “Ahora trabaja como un piloto completo, no solo como alguien rápido”.
Esa madurez se refleja tanto dentro como fuera de la pista. En el simulador, Franco se ha convertido en uno de los pilotos más meticulosos del equipo, dedicando horas extra al análisis de datos y al trabajo con los ingenieros. En pista, su conducción es más limpia, más estratégica, menos impulsiva. Sabe cuándo atacar y, más importante aún, cuándo esperar.

Para Alpine, esta evolución llega en el momento justo. El equipo francés atraviesa una etapa de reconstrucción ambiciosa, buscando recuperar protagonismo frente a las grandes potencias del campeonato. Contar con un piloto joven, pero mentalmente preparado para soportar la presión de una temporada completa, es una pieza clave en ese proyecto.
“La Fórmula 1 no perdona la inmadurez”, señaló Briatore. “Y Franco lo ha entendido antes que muchos otros. Por eso creemos que está listo”. No es una promesa vacía. Es una declaración de intenciones.
La afición argentina, históricamente apasionada por el automovilismo, sigue cada paso de Colapinto con una mezcla de orgullo y esperanza. Después de años sin un representante estable en la F1, el país vuelve a soñar con un piloto capaz no solo de participar, sino de competir al más alto nivel. Y lo hace con una mentalidad distinta: más paciente, más consciente del proceso.
De cara a su primera temporada completa en la Fórmula 1, las expectativas son altas, pero realistas. Nadie en Alpine habla de podios inmediatos ni de milagros. Se habla de constancia, de aprendizaje, de crecimiento. Y, sobre todo, de carácter.
“Las grandes batallas no siempre se ganan en la primera curva”, concluyó Briatore. “Se ganan con la cabeza fría y el corazón firme. Franco hoy tiene ambas cosas”.

Si algo ha quedado claro, es que Franco Colapinto ya no es una promesa en construcción. Es un piloto en evolución, listo para escribir su propio capítulo en la historia de la Fórmula 1. Y si su madurez continúa al ritmo actual, las batallas de velocidad que se avecinan no solo serán intensas, sino inolvidables.
«Franco Colapinto ha madurado enormemente, ya no es el chico del año pasado…» — Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, afirma que el joven piloto argentino es ahora mucho más sereno y maduro en su mentalidad y en su forma de trabajar, listo para asumir expectativas cada vez más altas del equipo mientras se prepara para afrontar su primera temporada completa en la Fórmula 1, tras sus apariciones a mitad de temporada con Williams en 2024 y su continuidad en Alpine en 2025, prometiendo encender batallas de velocidad electrizantes que mantendrán a los aficionados de todo el mundo al borde de sus asientos.