La Fórmula 1 siempre ha sido un escenario donde las tensiones entre pilotos salen a la luz con facilidad, y en las últimas semanas de la temporada 2025, una inesperada polémica ha captado la atención de todos los aficionados: el cruce verbal entre Lance Stroll y Franco Colapinto. Lo que comenzó como una crítica del piloto argentino hacia el estilo de conducción del canadiense terminó convirtiéndose en una respuesta contundente y cargada de ironía por parte de Stroll, quien no dudó en señalar la falta de puntos del joven de Alpine como argumento principal para desestimar sus comentarios.

Todo se originó en el Gran Premio de Brasil, disputado en el circuito de Interlagos. Durante la primera vuelta, Lance Stroll y Gabriel Bortoleto, el piloto de Sauber, se vieron involucrados en un incidente que terminó con el brasileño contra el muro. Colapinto, quien presenció la maniobra desde muy cerca, no tardó en expresar su descontento ante los micrófonos. Con tono firme, el argentino acusó a Stroll de ser un piloto que “siempre saca gente de pista”, que “no mira por los espejos” y que deja poco espacio en las batallas rueda a rueda.

“Puso a Gabi contra el muro, es lo que hace siempre”, declaró Colapinto, visiblemente molesto por lo que consideraba una conducción imprudente y repetitiva del piloto de Aston Martin.
Esas palabras no pasaron desapercibidas. Días después, en la previa al Gran Premio de Las Vegas, los periodistas no perdieron tiempo y consultaron directamente a Lance Stroll sobre las declaraciones del sudamericano. El canadiense, conocido por mantener una postura calmada en la mayoría de las ocasiones, esta vez optó por una respuesta directa y punzante. Al ser preguntado por los dichos de Colapinto, Stroll primero mostró cierta indiferencia: “Escuché algo al respecto. No sé, quizás esté frustrado o enojado con la vida”. Pero lo que vino después elevó la temperatura de inmediato.
Cuando los reporteros le recordaron que Colapinto aún no había sumado ningún punto en el campeonato, Stroll aprovechó la oportunidad para lanzar un dardo certero. “¿Cuántos puntos tiene?”, preguntó con aparente sorpresa. Al confirmar que la cuenta del argentino seguía en cero, el piloto de Aston Martin soltó: “Tiene cero puntos. No sé. Probablemente debería concentrarse en sus propias cosas y tratar de sumar algunos puntos este año”. La frase, pronunciada con un tono entre sarcástico y desafiante, se viralizó en cuestión de minutos y desató una ola de reacciones en redes sociales y medios especializados.
La respuesta de Stroll no solo fue un contraataque personal, sino que también puso el foco en una realidad incómoda para Colapinto. A pesar de haber mostrado destellos de velocidad y talento en varias carreras, el piloto de 22 años no había logrado romper la barrera de los puntos en toda la temporada. Alpine, su equipo, había atravesado un año complicado con problemas de fiabilidad y rendimiento, pero la falta de unidades en el casillero del argentino contrastaba con las expectativas generadas tras su irrupción en la categoría.
Stroll, por su parte, aunque tampoco había brillado en los puestos de vanguardia, sí había sumado algunos puntos esporádicos y mantenía una posición más consolidada en la tabla.
El comentario del canadiense fue interpretado por muchos como un golpe bajo, especialmente porque tocaba un tema sensible: el rendimiento propio. En el mundo de la Fórmula 1, donde los resultados son el principal medidor de valor, cuestionar la capacidad de un piloto para sumar puntos es una de las críticas más duras que se pueden hacer. Fans argentinos salieron en defensa de Colapinto, argumentando que su juventud y la falta de un monoplaza competitivo no justificaban ese tipo de ataques.
Otros, en cambio, respaldaron a Stroll, considerando que el argentino había abierto la puerta al criticar públicamente su forma de pilotar sin que mediara un incidente directo entre ambos.
La polémica no terminó ahí. Colapinto, al enterarse de las palabras de Stroll en la Ciudad del Pecado, intentó bajar el tono del conflicto. El piloto de Pilar reconoció que sus declaraciones post-Brasil habían sido hechas “en el calor del momento” y ofreció una disculpa pública a Stroll, aclarando que no tenía intenciones de generar una enemistad personal. “Espero que todo esté bien entre nosotros”, comentó el argentino, tratando de cerrar el capítulo y enfocarse en lo que restaba de temporada.
Sin embargo, el daño ya estaba hecho: la rivalidad improvisada entre ambos pilotos se había instalado en el paddock y alimentaba debates interminables entre los seguidores.
Este episodio también puso de manifiesto las dinámicas internas de la parrilla. Stroll, hijo del dueño de Aston Martin Lawrence Stroll, siempre ha estado bajo el escrutinio de quienes cuestionan su permanencia en la categoría por méritos propios. Acusaciones de nepotismo y críticas a su conducción agresiva no son nuevas, y las palabras de Colapinto parecían eco de un sentimiento compartido por varios pilotos. Por eso, cuando Stroll decidió responder destacando la falta de resultados del argentino, muchos vieron en ello una defensa casi personal de su trayectoria, más allá de la ironía evidente.
En el contexto de la temporada 2025, que ha sido una de las más impredecibles en años recientes, incidentes como el de Interlagos y las subsiguientes declaraciones solo agregan pimienta al espectáculo. La Fórmula 1 vive de estas rivalidades, y aunque en este caso no haya chocado directamente en pista entre Stroll y Colapinto, el intercambio verbal ha generado un nivel de atención similar al de una batalla rueda a rueda. Los aficionados argentinos, apasionados como pocos, defendieron con uñas y dientes a su compatriota, mientras que otros sectores celebraron la franqueza del canadiense.
A medida que la temporada avanza hacia su recta final, queda por ver si esta tensión se traduce en algo más en pista o si queda como un episodio aislado de palabras cruzadas. Lo cierto es que Lance Stroll no dudó en usar la falta de puntos de Franco Colapinto como arma para neutralizar sus críticas, y esa frase —“probablemente debería concentrarse en sumar algunos puntos este año”— quedará grabada como uno de los momentos más picantes de la previa al GP de Las Vegas.
En un deporte donde cada décima cuenta, a veces las palabras pesan tanto como los tiempos de vuelta.