🚨🏁🔥 ÚLTIMA HORA F1: “¡Franco Colapinto realmente me sorprendió cuando logró terminar en segundo lugar en la reciente sesión de pruebas!…” — Max Verstappen rompe el silencio y llena de elogios al joven argentino
El mundo de la Fórmula 1 siempre ha sido un escenario donde el talento se mide en milésimas de segundo y la personalidad se forja bajo una presión insoportable. Sin embargo, de vez en cuando surge una actuación que trasciende los datos técnicos y obliga incluso a los campeones consolidados a detenerse y mirar con asombro. Eso fue exactamente lo que ocurrió tras la más reciente sesión de pruebas, cuando Franco Colapinto firmó una sorprendente segunda posición que no solo sacudió el paddock, sino que también provocó una reacción poco habitual en el tricampeón mundial Max Verstappen.

Conocido por su carácter competitivo y sus declaraciones directas, Verstappen no suele repartir elogios con facilidad. Pero esta vez fue diferente. Al ser consultado por la prensa internacional, el neerlandés no dudó en reconocer el impacto de la actuación del joven piloto argentino.
“Franco Colapinto realmente me sorprendió cuando logró terminar en segundo lugar en la reciente sesión de pruebas”, declaró Verstappen. “No es solo la posición, es la manera en que lo hizo: agresivo cuando debía serlo, preciso en las curvas rápidas y muy inteligente gestionando los neumáticos”.
Las palabras del campeón no tardaron en viralizarse. En un deporte donde cada gesto y cada declaración tienen peso político y deportivo, que el número uno del mundo elogie públicamente a un novato equivale casi a un sello de legitimidad. Una actuación que cambió miradas
Durante la sesión de pruebas, Colapinto no partía como favorito. De hecho, muchos analistas esperaban que utilizara la jornada simplemente para acumular kilómetros y experiencia. Pero desde sus primeras vueltas dejó claro que su enfoque sería otro.
Los tiempos comenzaron a caer de manera constante. Sector tras sector, el argentino se acercaba a los registros de los pilotos más experimentados. Su vuelta final, limpia y audaz, lo colocó en una inesperada segunda posición, por delante de nombres consolidados del campeonato.
Ingenieros de distintos equipos coincidieron en privado: no era una vuelta “de suerte”. Había control, lectura de pista y una confianza poco común para alguien con tan poca experiencia en monoplazas de F1. El paralelismo con Verstappen joven
Quizá lo más llamativo de las declaraciones de Verstappen no fue el elogio en sí, sino la comparación personal que realizó después.
“Me recuerda mucho a mí mismo en mis primeros años”, confesó. “Esa sensación de no tener miedo, de atacar cada curva como si fuera la última oportunidad… Es algo que no se puede enseñar. O lo tienes, o no”.
El paralelismo no es menor. Verstappen debutó extremadamente joven y rápidamente se ganó fama de piloto feroz, incluso temerario. Con el tiempo, esa agresividad se transformó en precisión quirúrgica, convirtiéndolo en uno de los dominadores de su era.
Que identifique ese mismo “fuego” en Colapinto sugiere que ve algo más que velocidad: ve mentalidad de campeón.cReacción del paddock
Las palabras del neerlandés generaron un efecto dominó dentro del paddock. Varios pilotos y directores de equipo comenzaron a referirse también al argentino.
Un ingeniero veterano señaló que lo más impresionante fue la adaptación: “No es fácil subirse a un F1 actual y rendir así de rápido. La carga aerodinámica, los sistemas híbridos, la gestión energética… todo es extremadamente complejo”.
Otro directivo destacó la calma por radio: “No sonaba como un novato. Sonaba como alguien que ya había estado ahí diez veces”.
El impacto en Argentina y Latinoamérica
Mientras tanto, en Argentina la noticia explotó como una bomba mediática. El país, con una rica historia en el automovilismo gracias a leyendas como Juan Manuel Fangio, llevaba años esperando una nueva figura que lo devolviera al primer plano de la F1.
Las redes sociales se inundaron de mensajes de orgullo. Medios deportivos abrieron sus portadas digitales con la actuación de Colapinto y, sobre todo, con las palabras de Verstappen.
Para muchos aficionados, el elogio del campeón vale tanto como el resultado en pista. La mentalidad de Colapinto
Consultado tras la sesión, Colapinto mantuvo un discurso sereno, lejos de la euforia externa.
“Fue solo una prueba”, dijo. “Estoy feliz, pero sé que aún hay muchísimo por aprender”.
Sobre las palabras de Verstappen, respondió con humildad: “Que alguien como Max diga eso es increíble. Él es una referencia para todos nosotros. Pero mi enfoque sigue siendo trabajar y mejorar”.
Esa combinación de ambición y prudencia es, precisamente, otro de los rasgos que los equipos valoran en los jóvenes talentos.
¿Una futura estrella?
Aunque las pruebas no otorgan puntos, sí construyen narrativas. Y la de Colapinto acaba de dar un salto gigantesco.
Analistas ya debaten si podría asegurarse un asiento titular en el futuro cercano. Equipos de mitad de parrilla, siempre atentos a talentos emergentes, habrían incrementado su seguimiento tras la sesión.
Un comentarista europeo lo resumió así: “La velocidad abre la puerta, pero el carácter la mantiene abierta. Y Colapinto parece tener ambas”.
El “factor miedo” que no existe Volviendo a la comparación de Verstappen, hay un concepto que sobresale: la ausencia de miedo.
En F1, el miedo no desaparece, se gestiona. Los grandes campeones son aquellos capaces de rozar el límite sin cruzarlo con frecuencia.
Según Verstappen, Colapinto está mostrando esa cualidad desde el inicio: “Ataca, pero no pierde el control. Eso es lo difícil”.cLo que viene
La gran incógnita ahora es cómo evolucionará el argentino cuando las pruebas den paso a fines de semana de carrera reales, con tráfico, estrategias cambiantes y presión mediática constante.

Muchos talentos han brillado en tests y se han apagado en competición. Pero otros han utilizado ese primer destello como trampolín hacia la élite.
Si algo dejó claro esta sesión es que Colapinto ya no es una promesa silenciosa. Es un nombre que circula en conversaciones serias dentro del paddock. Un elogio que pesa
En un deporte de egos gigantes, el respeto se gana, no se regala. Por eso, las palabras de Verstappen tienen un valor especial. No fueron protocolares ni diplomáticas. Fueron espontáneas, casi personales.
Y cuando el campeón del mundo ve en ti el reflejo de su propio inicio —una llama ardiente, audaz y sin miedo— significa que algo auténtico está naciendo.
Quizá aún falte tiempo para saber hasta dónde llegará Franco Colapinto. Pero tras esta actuación y, sobre todo, tras este reconocimiento público, hay algo que ya parece seguro:
El futuro de la Fórmula 1 ha encontrado un nuevo nombre al que mirar de cerca. Y el primero en advertirlo fue, nada menos, que Max Verstappen.