La crisis del Barcelona entra en una nueva y tensa etapa, según fuentes cercanas al Camp Nou, donde se revela que el entrenador Hansi Flick ha comenzado a perder la paciencia con la situación actual del equipo. La presión constante por los malos resultados, la división en el vestuario y la demora de la directiva en el plan de fichajes han dejado al técnico alemán frustrado, quien incluso se plantea abandonar el equipo tras solo unos meses al frente.

Flick llegó al Barcelona con la esperanza de reconstruir un equipo joven en torno a Lamine Yamal, Gavi, Pedri o Cubarsí, pero las dificultades financieras, la inestabilidad interna y la presión por competir inmediatamente con el Real Madrid le han impedido implementar plenamente su filosofía futbolística. Lo que más ha decepcionado a Flick es que la promesa del presidente Laporta de una “fuerte inversión” no se ha cumplido. Muchos fichajes no se han concretado y algunos jugadores clave no han mantenido su nivel, sumiendo al Barça en una espiral de decepción.

Y es entonces cuando se activa un plan secreto. Múltiples fuentes en España y Alemania confirman que el Barcelona ha contactado proactivamente con Jürgen Klopp, quien actualmente se encuentra de baja tras su salida del Liverpool. Klopp es visto como el candidato ideal para una revolución, gracias a su capacidad para gestionar el vestuario, su enérgica filosofía de fútbol y, sobre todo, porque en su día soñó con dirigir un gran club de La Liga si se presentaba la oportunidad adecuada.

El Barça cree que Klopp, quien transformó al Liverpool de un equipo de la fase de grupos a campeón de Europa y de la Premier League, puede repetir la hazaña en el Camp Nou. Curiosamente, Klopp también declaró: «No estoy seguro de haberlo hecho todo en el fútbol», una afirmación que la prensa europea ha interpretado como una señal de que podría volver a jugar allí en el futuro.
Sin embargo, existen tres grandes obstáculos:
Finanzas: Klopp no es barato, y el Barça aún tiene un presupuesto salarial limitado.
Control de la plantilla: Klopp siempre ha exigido un gran poder de decisión en los fichajes, algo que el Barça difícilmente podrá ofrecerle.
El futuro de Hansi Flick: Si Flick se marcha voluntariamente, el Barça no tendrá que pagar indemnización; pero si es despedido, la situación es muy diferente.
Actualmente, el Barça está dividido en dos bandos: uno cree que hay que mantener a Flick y darle más tiempo, el otro opina que «si Klopp está preparado, hay que ficharlo inmediatamente antes de que el Real Madrid, el Bayern o la selección alemana se interesen».
Una cosa es segura: si Klopp llega al Camp Nou, será el fichaje más impactante desde Guardiola y podría marcar el comienzo de una nueva era.