MADRID, ESPAÑA — El Real Madrid está en una crisis de fuego cruzado. Tras la derrota por la mínima ante el Liverpool en Champions League, el equipo de Xabi Alonso ha sumado un bochornoso empate 0-0 en Vallecas contra el Rayo, un resultado que la prensa catalana califica de “hundimiento”. El fracaso no es solo la pérdida de dos puntos; es la exposición de una peligrosa sequía goleadora justo cuando el Barça y el Villarreal se preparan para el asalto final al liderato.

La gran figura del encuentro no fue un Galáctico, sino el portero del Rayo, Augusto Batalla. Apodado inmediatamente la “araña” por la prensa, Batalla se convirtió en un muro infranqueable, realizando varias paradas salvadoras que frustraron de manera sistemática a la ofensiva Merengue. Este hecho, que un portero de un equipo de mitad de tabla se lleve el MVP contra la alineación ofensiva más cara del mundo, es una humillación estratégica para el club blanco.

El foco de la crítica cae directamente sobre los líderes ofensivos. Kylian Mbappé y Vinicius Junior ofrecieron un rendimiento decepcionante. Las estadísticas del primer tiempo mostraron a Mbappé como un “fantasma” en ataque, con apenas 11 toques y pases imprecisos. Aunque la estrella francesa intentó un remate en la segunda parte, junto con los regates fallidos de Vinicius, la dupla fracasó estrepitosamente en su misión de romper la defensa del Rayo, demostrando una dependencia excesiva del rendimiento individual que, cuando falla, condena al equipo.

La consecuencia del empate es la alarma total en la Casa Blanca. El Real Madrid mantiene el liderato, pero la ventaja de cinco puntos sobre el Barcelona está ahora bajo una amenaza real. La prensa culé ya clama que la racha de partidos difíciles (Clásico, Liverpool, Rayo) ha pasado factura. El Barça, que busca vengarse de la derrota en el Clásico, ve en esta crisis de efectividad la oportunidad perfecta para presionar el liderato de La Liga.