El Barcelona vuelve a estar en boca de todos con el nombre de Lionel Messi. Según diversas fuentes en España, el FC Barcelona desconocía por completo la visita sorpresa del astro argentino al Camp Nou anoche, un acontecimiento que sorprendió tanto al club como a la afición.

La noticia se conoció cuando el propio Messi publicó fotos en el Camp Nou en su cuenta personal de Instagram, donde se le veía dentro del estadio en una tranquila noche. El Barcelona confirmó posteriormente a los medios que no había recibido ninguna notificación ni solicitud oficial de Messi ni de sus representantes sobre esta visita.

Según Mundo Deportivo, Messi se encuentra en España con la selección argentina, concentrado en El Gorfra (Alicante) para preparar el partido amistoso contra Angola el 14 de noviembre. Durante su tiempo libre, decidió visitar el Camp Nou, que ha sido su “casa” durante más de dos décadas, en un gesto emotivo, aunque también polémico.

Cabe mencionar que el Camp Nou aún está en obras y solo abrió sus puertas a modo de prueba el 7 de noviembre para celebrar un entrenamiento abierto al público ante 23.000 espectadores. Según el periodista Fernando Polo (Mundo Deportivo), Messi entró al estadio el domingo por la noche, justo antes de la medianoche, sin contactar con nadie del club para pedir permiso ni informarles.

Una fuente cercana a Messi afirmó que se trató de una breve visita personal, una decisión repentina de Leo durante su estancia en Cataluña. Sin embargo, la acción se convirtió rápidamente en tema de conversación, ya que el club afirmó no haber tenido conocimiento de ella hasta que vio las fotos en las redes sociales.
Dos horas después de que las fotos se viralizaran, el Barcelona emitió un comunicado oficial afirmando que Messi “siempre es bienvenido en el Camp Nou”. Según el club, el astro argentino solicitó permiso para entrar al estadio a través del personal de seguridad de Limak, la empresa encargada del proyecto de remodelación del Camp Nou, y esta remitió la solicitud al club para su aprobación.
Sin embargo, el entorno de Messi ha negado rotundamente esta versión. Fuentes cercanas al jugador confirmaron que Leo no solicitó permiso por ningún canal oficial y que su entrada al estadio fue un acto puramente personal, sin ninguna relación con Limak ni con el Barcelona.
Aunque fue una visita breve, el evento demostró una vez más que el vínculo emocional entre Messi y el Camp Nou —el lugar que vivió los años más gloriosos de su carrera— jamás se ha roto. Pero, al mismo tiempo, el incidente también reveló la frialdad que existe entre el astro argentino y la actual directiva del Barcelona, algo que entristeció a los culés.