«Desde el primer día, supe que esto sucedería». — Estelle Ogilvy causó revuelo al criticar sin rodeos a su «ex», afirmando que las acusaciones de sabotaje no le resultaron ninguna sorpresa, sino que, por el contrario, reflejaban el verdadero carácter del piloto. Estas revelaciones, que sacaron a la luz un lado más oscuro, sumieron de inmediato a la comunidad de la F1 en un frenesí, atrayendo una intensa atención por parte del mundo digital.

La modelo e influencer británica, conocida en redes como Estelle Ogilvy, rompió su silencio tras la polémica desatada en Japón. En una serie de stories y publicaciones en Instagram, la joven no dudó en señalar directamente a su ex pareja, Franco Colapinto. Sus palabras, cargadas de resentimiento, sugirieron que los problemas del argentino en Alpine no eran casuales, sino consecuencia de un patrón de comportamiento conocido.
“Desde el primer día, supe que esto sucedería”, escribió Ogilvy en una historia que rápidamente se viralizó. La influencer, quien mantuvo una relación con Colapinto antes de su paso por Williams y ahora Alpine, afirmó que las acusaciones de favoritismo hacia Pierre Gasly no la sorprendían en absoluto. Según ella, reflejaban el “verdadero carácter” del piloto argentino.
La declaración llegó en un momento delicado para el equipo francés. Apenas horas después de que Gasly defendiera públicamente a su compañero, las palabras de Ogilvy reavivaron el debate en redes sociales. Miles de usuarios compartieron capturas y opiniones, dividiendo a la comunidad entre quienes defendían al argentino y quienes veían en las declaraciones una confirmación de tensiones internas.
Estelle Ogilvy, modelo y estudiante de derecho, no es ajena al mundo de la Fórmula 1. Su relación pasada con Colapinto generó atención mediática en 2024 y 2025, aunque siempre se mantuvo discreta. Ahora, sus comentarios han sacado a la luz un lado más personal y controvertido de la historia, complicando aún más la narrativa deportiva.
La influencer no se limitó a una sola frase. En mensajes posteriores, sugirió que Colapinto habría mostrado actitudes egoístas y poco colaborativas en el pasado, tanto dentro como fuera de la pista. Aunque no aportó pruebas concretas, sus palabras fueron interpretadas como una alusión directa a posibles conflictos en el garaje de Alpine.
La reacción en internet fue inmediata y polarizada. Cuentas argentinas defendieron con vehemencia a Colapinto, acusando a Ogilvy de buscar atención o venganza personal. Por otro lado, seguidores neutrales o críticos con el argentino compartieron las publicaciones, exigiendo una respuesta clara del equipo o del propio piloto.
Pierre Gasly, que horas antes había expresado su apoyo total con la frase “He estado con él desde el principio”, se encontró ahora en una situación aún más incómoda. Fuentes cercanas al francés indican que prefiere mantenerse al margen de los asuntos personales y concentrarse en el rendimiento deportivo del equipo.
Alpine, por su parte, no ha emitido ningún comunicado oficial sobre las declaraciones de Ogilvy. El equipo mantiene su postura anterior: rechazar cualquier acusación de sabotaje y condenar el odio en redes. Sin embargo, el nuevo escándalo amenaza con distraer a los pilotos de cara a las próximas carreras de la temporada 2026.
Franco Colapinto ha optado por el silencio hasta el momento. El joven argentino de 22 años se ha enfocado en sus entrenamientos y en analizar los datos del Gran Premio de Japón. Su entorno cercano asegura que estas declaraciones personales no afectarán su compromiso con el equipo ni su preparación para las siguientes rondas.
La historia entre Ogilvy y Colapinto ha sido objeto de rumores durante meses. Tras su ruptura, la modelo mantuvo una breve relación con otro piloto joven, Oliver Bearman, lo que generó un triángulo amoroso que ya había captado atención en el paddock. Ahora, el regreso de estas tensiones al terreno público añade un matiz dramático a la temporada.
Expertos en comunicación deportiva advierten que este tipo de intervenciones externas pueden dañar la imagen de los pilotos y del equipo. En un deporte donde la concentración mental es clave, las distracciones personales y mediáticas representan un riesgo real para el rendimiento en pista.

Mientras tanto, la comunidad F1 sigue dividida. Algunos ven en las palabras de Ogilvy una simple opinión privada sin relevancia deportiva. Otros, en cambio, exigen mayor transparencia por parte de Alpine para aclarar cualquier posible irregularidad en la relación entre sus dos pilotos.
Estelle Ogilvy, con cientos de miles de seguidores en TikTok e Instagram, ha convertido su perfil en un foco de debate. Sus publicaciones continúan recibiendo miles de comentarios, muchos de ellos cargados de apoyo o de duras críticas hacia Colapinto.
Pierre Gasly continúa demostrando madurez al evitar entrar en el terreno personal. El piloto francés, con amplia experiencia en la categoría, sabe que los resultados en pista son la mejor respuesta ante las controversias externas.
La temporada 2026 de Alpine depende en gran medida de la armonía entre Gasly y Colapinto. Con el cambio a unidades de potencia Mercedes en el horizonte, el equipo necesita estabilidad y colaboración técnica, algo que las polémicas actuales ponen en riesgo.
Las revelaciones de Ogilvy han sumido a la F1 en un nuevo capítulo de drama off-track. Lo que comenzó como acusaciones técnicas sobre sabotaje se ha transformado rápidamente en un asunto personal y mediático que mantiene en vilo a aficionados de todo el mundo.
Colapinto, consciente de la presión, buscará responder donde más importa: en el asfalto. Sus actuaciones en las próximas carreras serán clave para acallar las voces críticas y demostrar su valía como piloto titular de Alpine.
El caso sirve también como recordatorio del poder de las redes sociales en el deporte moderno. Una declaración personal puede generar un impacto global en cuestión de minutos, afectando reputaciones y dinámicas de equipo de forma impredecible.
Alpine trabaja internamente para mantener la calma. Ingenieros y directivos insisten en que el foco debe permanecer en el desarrollo del monoplaza y en maximizar los puntos en cada Gran Premio, lejos de los rumores extradeportivos.

Pierre Gasly, con su experiencia, actúa como pilar de estabilidad. Su apoyo inicial a Colapinto y su discreción actual ayudan a preservar un ambiente profesional dentro del garaje, pese a la tormenta mediática.
Estelle Ogilvy, por ahora, no ha ampliado sus comentarios. Sus publicaciones iniciales han sido suficientes para generar un frenesí digital que continúa creciendo hora tras hora.
La Fórmula 1, un deporte apasionante en pista, demuestra una vez más que fuera de ella también puede ofrecer giros inesperados y llenos de controversia. El caso Gasly-Colapinto-Ogilvy se suma a la larga lista de dramas que alimentan el interés global por la categoría reina.
