MADRID, ESPAÑA — En un triunfo crucial de cara al Clásico del domingo, el Real Madrid venció 1-0 a la Juventus en el Santiago Bernabéu por la Champions League. Sin embargo, la gran noticia no fue la victoria en sí, ni el gol de Jude Bellingham, sino el nacimiento de una nueva obsesión Merengue que ha opacado a las máximas figuras: Arda Güler.

Bellingham, con su tanto decisivo en el minuto 57 (tras un rebote de un potente tiro de Vinicius Jr.), fue el que se llevó el mérito del gol. No obstante, en la votación post-partido, fue la joya turca quien se alzó con el premio al Jugador del Partido (MVP). Este hecho subraya la gran revelación: mientras Bellingham representa la fuerza física y la llegada implacable, Güler ofreció una exhibición de habilidad pura, técnica y magia que cautivó a la afición. El joven turco demostró que, pese a la presencia de talentos de la talla de Mbappé y Vinicius, él puede ser el nombre más importante en el campo.

La irrupción de Güler, quien eclipsó incluso el hito del partido 300 de Thibaut Courtois (con sus paradas vitales a Vlahovic), ha sido interpretada como un “aviso a Xavi”. El Barcelona, que ya tiene suficientes problemas al intentar contener a las figuras de ataque conocidas del Madrid, se enfrenta ahora a un “arma secreta” que apenas estaba en el radar. La directiva culé ya teme que esta “pesadilla oculta” pueda desequilibrar el Clásico en el Bernabéu.

El HLV Xabi Alonso se mostró calmado tras el triunfo, destacando la necesidad de “recuperarse bien” antes del partido más importante de La Liga. Pero la sensación de confianza es palpable. El Madrid no solo llega con la moral por las nubes gracias a la victoria, sino con la certeza de que su plan a largo plazo está dando frutos, justo a tiempo para enfrentar a su eterno rival.