**🎾❤️ « No solo conquistaron al mundo con una carrera llena de títulos legendarios, Rafael Nadal y Maria Francisca Perelló también han conmovido a millones de personas al demostrar, con humildad y generosidad, que la verdadera grandeza va mucho más allá del deporte… »**
Rafael Nadal y Maria Francisca Perelló han construido una trayectoria destacada tanto en el ámbito deportivo como en el social. Su relación, que se remonta a la adolescencia, se ha caracterizado por la discreción y el apoyo mutuo. Juntos han mantenido un enfoque en valores como el esfuerzo, la humildad y la contribución a la comunidad, elementos que complementan su legado en el tenis.

La Fundación Rafa Nadal, creada en 2010, representa uno de los principales pilares de su labor solidaria. Esta organización utiliza el deporte y la educación como herramientas para apoyar el desarrollo de niños y jóvenes en situaciones de vulnerabilidad. Los proyectos se centran en la integración social, el apoyo educativo y el bienestar psicosocial en España y otros países.
Maria Francisca Perelló, conocida como Mery, asumió un rol activo en la Fundación desde 2012. Comenzó como gestora de proyectos y avanzó hasta convertirse en directora general. Su labor ha contribuido a expandir las iniciativas que benefician a miles de menores a través de centros en Palma, Madrid y Valencia.
En estos centros, los participantes reciben apoyo integral que combina práctica deportiva, refuerzo educativo y atención psicosocial. Más de 3.700 niños y jóvenes acceden anualmente a estos programas en España, mientras que el total de beneficiarios a lo largo de los años supera los 12.000. Los esfuerzos se orientan a crear entornos seguros y oportunidades de crecimiento personal.
Uno de los proyectos emblemáticos es el Nadal Educational Tennis School (NETS) en Anantapur, India. Este programa ofrece educación y tenis a niños de comunidades desfavorecidas, promoviendo habilidades para la vida y el acceso a mejores perspectivas futuras. La iniciativa refleja el compromiso de la pareja con el impacto global a través del deporte.
El proyecto “More Than Tennis” colabora con Special Olympics para brindar entrenamiento de tenis a personas con discapacidad intelectual. Esta actividad fomenta la inclusión, el desarrollo de habilidades y la participación en un ambiente positivo. Los eventos reúnen a deportistas de diferentes regiones de España en encuentros que celebran el esfuerzo colectivo.
“Play All” es otra iniciativa dirigida a barrios vulnerables de Barcelona. Ofrece entrenamiento de tenis y educación en valores a niños y adolescentes con dificultades de acceso al deporte. El programa busca generar espacios de integración y desarrollo personal mediante la actividad física regular.
En 2024, la Fundación Rafa Nadal recibió el Laureus Sport for Good Award. Este reconocimiento internacional destaca el uso del deporte como instrumento de transformación social. Maria Francisca Perelló y Rafael Nadal han expresado gratitud hacia el equipo y los colaboradores que hacen posible estos avances.

Durante la ceremonia, Perelló subrayó el rol de las familias en el apoyo a los jóvenes. Los centros de la Fundación proporcionan herramientas a los padres para reforzar el entorno familiar y complementar el trabajo realizado con los niños. Este enfoque integral busca resultados sostenibles a largo plazo.
Rafael Nadal ha mantenido una actitud de humildad a lo largo de su carrera. Sus declaraciones públicas suelen enfatizar el valor del esfuerzo diario, el respeto a los rivales y la importancia de rodearse de buenas personas. Estos principios guían también su involucramiento en actividades fuera de las canchas.
La pareja ha participado directamente en iniciativas locales. En 2018, tras inundaciones en Mallorca, fueron vistos colaborando en tareas de limpieza en comunidades afectadas. Estas acciones reflejan un compromiso personal con el apoyo inmediato en momentos de necesidad para sus vecinos.
La Fundación también organiza los Premios Rafa Nadal, que reconocen el trabajo de entidades del tercer sector. Estos galardones contribuyen a visibilizar y fortalecer proyectos sociales en áreas como la educación, el deporte y la inclusión. La labor de Perelló en la dirección estratégica ha sido clave en el crecimiento de estas actividades.
Además de los centros en España, los programas internacionales amplían el alcance. La combinación de tenis y educación busca transmitir valores como la perseverancia, el trabajo en equipo y la resiliencia. Miles de jóvenes han participado en estas experiencias formativas a lo largo de más de una década.
Rafael Nadal ha compartido en diversas ocasiones que el verdadero éxito trasciende los títulos. Su enfoque en la mejora continua como persona y deportista se alinea con las metas de la Fundación. La pareja prioriza el impacto positivo en la vida de otros por encima de la visibilidad pública.
Maria Francisca Perelló ha sido reconocida por su contribución social. En 2026, figuró entre las mujeres destacadas por ELLE España por su liderazgo en iniciativas que generan oportunidades para los más vulnerables. Su trayectoria profesional incluye experiencia previa en organización de eventos deportivos y gestión.
Los centros de la Fundación en Palma, Valencia y Madrid operan con un modelo que integra tres pilares principales: deporte, educación y apoyo psicosocial. Este enfoque holístico busca no solo mejorar habilidades deportivas, sino también el rendimiento académico y el bienestar emocional de los participantes.
La pareja ha mantenido un perfil bajo en su vida personal, enfocándose en la familia y el trabajo discreto. Su relación, iniciada cuando eran muy jóvenes, se ha fortalecido con el paso del tiempo a través de valores compartidos. Esta estabilidad les ha permitido dedicar atención a causas solidarias de manera sostenida.
Proyectos como “Study&Play” facilitan a jóvenes deportistas combinar su práctica con estudios superiores, incluyendo becas para universidades en Estados Unidos. Esta iniciativa apoya el equilibrio entre deporte y educación, preparando a los participantes para su futuro profesional.
La Fundación Rafa Nadal ha recibido múltiples reconocimientos a lo largo de los años por su labor. Estos premios validan el impacto de sus programas en la integración social y el desarrollo juvenil. El equipo directivo, liderado por Perelló, coordina esfuerzos con socios locales e internacionales.
Rafael Nadal ha destacado en entrevistas la importancia de la gratitud y el respeto. Estos mensajes resuenan en las actividades de la Fundación, donde se promueve el trato digno y el reconocimiento del esfuerzo de cada persona. Los programas buscan inculcar estas actitudes en los jóvenes beneficiarios.

En el contexto de su trayectoria deportiva, Nadal acumuló 22 títulos de Grand Slam y numerosos logros que lo posicionan entre los más grandes de la historia del tenis. Sin embargo, su legado se enriquece con las contribuciones humanitarias que continúan más allá de las competiciones.
Maria Francisca Perelló ha compaginado su rol en la Fundación con el apoyo a la carrera de su esposo y la vida familiar. Su dedicación ha sido fundamental para el crecimiento institucional de la organización, que hoy opera con centros consolidados y proyectos en expansión.
Los esfuerzos conjuntos de la pareja demuestran que el compromiso social puede integrarse de manera natural con una carrera de élite. Sus acciones se centran en resultados medibles, como el número de niños atendidos y el fortalecimiento de comunidades. Este enfoque práctico evita la espectacularidad innecesaria.
La historia de la Fundación incluye colaboraciones con entidades como Special Olympics y programas en India. Estas alianzas amplían el impacto y comparten metodologías probadas para el uso del deporte como herramienta educativa. Los resultados se evalúan mediante seguimiento de los participantes.
Rafael Nadal y Maria Francisca Perelló han mostrado que la grandeza se construye con consistencia y humildad. Su labor solidaria complementa los éxitos deportivos y ofrece un ejemplo de cómo los deportistas pueden contribuir positivamente a la sociedad. Los programas continúan evolucionando para adaptarse a nuevas necesidades.