El trío Yamal – Lewandowski – Rashford, sublime

El equipo de Flick inició la concentración de la selección con una actuación sublime contra el Celta de Vigo. El delantero Lewandowski anotó un hat-trick en su regreso al once inicial tras varios días de baja, ayudando al conjunto catalán a recortar distancias con el Real Madrid a 3 puntos.

El Barcelona realmente echaba de menos a Lewandowski. Todo se resolvió finalmente en el momento justo con 3 goles al más puro estilo de “Lewy”. El primero llegó tras un preciso disparo de penalti. El segundo, un remate de primera a centro de Rashford. Y el tercero, simplemente una muestra de su especialidad: recortó hacia dentro para cabecear a gol un peligroso centro de Rashford.

El ataque del Barcelona funciona a la perfección
Rashford, con 2 asistencias contra el Celta de Vigo, ha aumentado su cuenta en La Liga esta temporada a 7. Superó a Luis Milla (Getafe) y se convirtió en el máximo asistente del torneo.
Por supuesto, Rashford no puede llenar todos los vacíos que dejó Raphinha. Sin embargo, sigue jugando con regularidad y contribuyendo significativamente al ataque del Barcelona. El entrenador Flick puede contar con él durante mucho tiempo.
En cuanto a Yamal, no se quedó atrás en la celebración el día en que sus dos compañeros de ataque brillaron. El joven de 18 años marcó un gol, extendiendo así su racha goleadora a tres partidos consecutivos.
Desde su ruptura con la rapera Nicole, Yamal ha recuperado su mejor forma. Quizás el hecho de que la prensa española ya no escudriñe su vida privada haya ayudado al astro español a volver a brillar. El entrenador Flick siempre considera a Yamal como la pieza clave del Barcelona, por lo que necesita que sus pupilos se mantengan alejados de los rumores y brillen en cada partido.
El ataque del Barcelona es letal. El entrenador Flick ha recreado la sublime actuación de la temporada pasada, ilusionando a todos y llevando al equipo a conquistar tres títulos.
Defensa deficiente
En contraste con el ataque, la defensa del Barcelona sigue presentando muchos problemas. En el primer gol, la trampa del fuera de juego se colocó en el momento equivocado. En el segundo gol, los jugadores del Barcelona no se cubrieron bien entre sí, a pesar de replegarse lo suficiente para defender, lo que permitió a Iglesias definir con facilidad.
Los rivales han descifrado la defensa del Barcelona, que adelanta a sus defensas para provocar el fuera de juego. La plantilla del Barcelona no tiene la calidad suficiente para minimizar el riesgo que supone dicha defensa.
La frágil defensa del Barcelona
Por suerte para el Barcelona, el equipo no perdió la confianza a pesar de encajar dos goles contra el Celta de Vigo. Mantuvieron el ritmo ofensivo para compensar los errores defensivos, logrando así una victoria por 4-2.
La debilidad de la línea defensiva ha sido una preocupación constante para el entrenador Flick desde la temporada 2024/25 hasta la fecha. La situación no muestra signos de mejora, sino todo lo contrario. Quizás el Barcelona necesite reforzar su plantilla en el mercado de fichajes de invierno de 2026.
Impresión táctica en la segunda mitad
La inestabilidad del Barcelona no se manifestó en la segunda mitad. El técnico Flick pidió a todo el equipo que cambiara su estrategia, reteniendo más el balón y sin dar al rival la oportunidad de desarrollarlo.
También se pidió a la defensa del Barcelona que jugara más retrasada. Si Flick hubiera permitido que todo el equipo jugara así en la primera mitad, probablemente no habrían encajado dos goles.
Por supuesto, retener más el balón y jugar más despacio hizo que el Barcelona generara menos ocasiones de gol. Pero esto no significa que se quedaran sin marcar. El equipo de Flick aún anotó un gol en la segunda mitad.
La temporada está a punto de entrar en su fase más intensa. El Barcelona tuvo mucha suerte de recortar distancias con el líder, el Real Madrid, cuando su eterno rival tropezó en la jornada 12 de La Liga. Por lo tanto, el equipo del Camp Nou necesita partidos más pragmáticos como el que disputó contra el Celta de Vigo en la segunda mitad, para así avanzar con paso firme.