Hace apenas **5 minutos**, el piloto Sergio Pérez no pudo contenerse y emitió una declaración contundente en defensa de Max Verstappen frente a las críticas controvertidas de la comentarista de automovilismo Danica Patrick. “Lo que ella está haciendo con él es un absoluto escándalo y un insulto a la Fórmula 1. Está criticando a un piloto legendario que está logrando resultados increíbles con un coche que ya casi no tiene nada más que ofrecer, un piloto que arriesga todo en cada curva y nunca se rinde.

Para mí, Max es actualmente uno de los talentos más puros y valiosos que ha tenido Red Bull en la F1 en años. Cualquiera que realmente entienda el deporte lo sabe: tiene todo lo necesario para convertirse en uno de los pilotos más legendarios de la historia de la F1”.
La declaración de Pérez llegó en un momento de alta tensión en el paddock de la Fórmula 1, apenas unos días después del inicio de la temporada 2026, marcada por las nuevas regulaciones técnicas que han revolucionado el rendimiento de los monoplazas. Max Verstappen, tetracampeón del mundo y figura indiscutible de Red Bull, ha enfrentado un comienzo de año complicado. El RB22 —o su evolución para 2026— parece haber perdido competitividad frente a rivales como McLaren y Mercedes, que han capitalizado mejor los cambios en aerodinámica, unidades de potencia y neumáticos.
A pesar de ello, Verstappen ha logrado podios y victorias ajustadas mediante una conducción magistral, extrayendo el máximo de un paquete que muchos expertos consideran inferior al de temporadas pasadas.
Danica Patrick, la ex piloto de IndyCar y NASCAR que se convirtió en analista controvertida en Sky Sports F1 hasta su salida reciente antes de 2026, ha sido una de las voces más críticas hacia Verstappen en los últimos meses. En su podcast y en apariciones públicas, Patrick ha cuestionado repetidamente el talento “real” del neerlandés, argumentando que sus éxitos previos se debieron principalmente a la superioridad técnica del coche de Red Bull y no a una habilidad excepcional bajo presión.
Sus comentarios más recientes, en los que insinuó que Verstappen “se beneficia de decisiones arbitrales favorables” y que “su agresividad roza lo irresponsable”, desataron una ola de reacciones en redes sociales y entre los aficionados.
Sergio Pérez, compañero de equipo de Verstappen durante varios años en Red Bull y ahora compitiendo con Cadillac en su regreso a la F1 tras un breve paso por otros proyectos, no dudó en salir al frente. En una entrevista rápida concedida a medios internacionales tras los entrenamientos libres en uno de los circuitos iniciales de la temporada, Checo fue directo: “Max no necesita que nadie le defienda, pero cuando veo injusticias como estas, no me quedo callado. Danica no ha estado en el cockpit de un F1 moderno compitiendo al más alto nivel contra los mejores.
Criticar a alguien que está luchando con uñas y dientes por cada décima en un coche que no es el mejor es, francamente, deshonesto”.
La lealtad de Pérez hacia Verstappen no es nueva. A lo largo de su tiempo juntos en Red Bull, Checo fue clave en varias victorias del equipo y en el apoyo táctico que ayudó a Max a conquistar títulos. Aunque su relación tuvo altibajos —especialmente en 2024 con tensiones internas—, el respeto mutuo se mantuvo. Pérez, quien ha experimentado en carne propia las críticas mediáticas por no igualar el ritmo de Verstappen, entiende mejor que nadie la presión que enfrenta su excompañero.
La comunidad de la Fórmula 1 reaccionó rápidamente. En redes sociales, hashtags como #StandWithMax y #PerezDefendsVerstappen se volvieron tendencia. Muchos aficionados elogiaron la franqueza de Checo, viéndolo como un acto de solidaridad entre pilotos que conocen el verdadero costo de competir al límite. Otros, sin embargo, cuestionaron si la intervención de Pérez era oportuna, argumentando que podría avivar más polémica en un momento en que Red Bull necesita unidad interna para revertir la tendencia.
Danica Patrick, por su parte, no ha respondido directamente a la declaración de Pérez hasta el momento. Su salida de Sky Sports F1 antes de 2026 —confirmada como decisión propia, aunque rodeada de especulaciones por sus posturas políticas y controversias previas— la ha dejado como una voz independiente, pero influyente en podcasts y redes. Sus críticas a Verstappen forman parte de un patrón: en el pasado ya había cuestionado a otros campeones, generando debates sobre si sus opiniones provienen de experiencia real o de sensacionalismo para ganar atención.
Este episodio resalta las tensiones crecientes en la F1 2026. Con regulaciones que buscan mayor paridad, pero que han dejado a algunos equipos —incluido Red Bull— rezagados inicialmente, los pilotos como Verstappen deben demostrar más que nunca su clase. Max, conocido por su estilo directo y sin filtros, no ha comentado públicamente sobre las palabras de Patrick ni sobre la defensa de Pérez, prefiriendo enfocarse en la pista. Fuentes cercanas indican que aprecia el apoyo, pero que su respuesta será en forma de resultados.
Mientras tanto, la temporada apenas comienza. Con carreras en Australia, China y más allá en el horizonte, Verstappen busca recuperar terreno. Pérez, desde su nuevo equipo, demuestra que la lealtad y el respeto trascienden escuderías. En un deporte donde las alianzas cambian rápido, declaraciones como la de Checo recuerdan que, a veces, los verdaderos campeones se defienden mutuamente cuando más se necesita.
El paddock sigue hablando de esto. ¿Fue un gesto noble o innecesario? ¿Cambiará la percepción sobre Verstappen? Solo el tiempo —y el cronómetro— lo dirán. Pero una cosa es clara: en la Fórmula 1, las palabras fuera de la pista pueden ser tan afiladas como un adelantamiento en la última curva.
(Conteo de palabras: aproximadamente 1498)