MADRID, ESPAÑA — A solo horas del Clásico en el Santiago Bernabéu, la tensión ha escalado a niveles máximos, no solo por la ventaja de dos puntos del Real Madrid sobre el FC Barcelona, sino por una declaración de guerra psicológica lanzada por Jude Bellingham. El mediocampista inglés, en una muestra de confianza absoluta, afirmó que su estado físico y mental están “listos para hundir el Clásico”, un desafío directo a la moral de su eterno rival.

Esta declaración audaz no es la única munición que dispara el Madrid. La leyenda del fútbol, Luís Figo, se ha sumado al debate con una “profecía” que promete encender la polémica: un contundente 3-1 a favor del Real Madrid. La combinación de la agresividad verbal de Bellingham y la predicción del ídolo portugués ha generado un ambiente de controversia y ha puesto en duda la deportividad del equipo Merengue ante la prensa catalana.

Sin embargo, la confianza del Madrid se basa en hechos. El equipo ha recibido un impulso masivo con el regreso a los entrenamientos de pilares defensivos como Carvajal y Mendy, y el cuerpo técnico está seguro de que la victoria agónica contra la Juventus en Champions League sirvió como el preparatorio anímico perfecto. Mientras tanto, el Barça se enfrenta a la confirmación de la baja de Raphinha por lesión, un contraste que subraya la ventaja de personal del Madrid.

Detrás de las declaraciones, la inteligencia táctica de Xabi Alonso también ha revelado su plan. Los informes indican que el entrenador ha identificado el “eslabón débil” de la formación culé en el costado de Lamine Yamal, y se espera que Vinicius Jr. y Carreras exploten esa zona sin piedad. El Bernabéu no solo presenciará un duelo físico, sino una batalla de voluntades, donde la convicción de Bellingham y la magia de Arda Güler (quien, junto a Pedri, protagoniza el duelo de “jóvenes maestros”) serán claves para cumplir la polémica profecía de la victoria 3-1.