En una transmisión en vivo que rápidamente se volvió viral en las redes sociales, el piloto de Fórmula 1 Franco Colapinto, considerado por muchos como una de las figuras más destacadas del deporte argentino en la actualidad, sorprendió a sus millones de seguidores al hacer declaraciones contundentes sobre la situación de los adultos mayores en el país bajo el gobierno de Javier Milei y su administración.
Aunque el mensaje original menciona erróneamente al “Partido Laborista” —posiblemente una confusión con el oficialismo libertario o referencias a políticas laborales y sociales—, Colapinto se refirió directamente a las dificultades que enfrentan los jubilados y pensionados con los sistemas de cuidado y atención esencial.

“Las personas mayores tienen que esperar más de un año para la aprobación de su paquete de cuidados, pero cuando se aprueba, se recortan los servicios previamente aprobados y se cobran tarifas exorbitantes por todos los servicios esenciales”, expresó Colapinto durante la entrevista, con un tono visiblemente emocionado y firme. El piloto, nacido en Pilar, provincia de Buenos Aires, y quien ha dedicado su carrera a representar a Argentina en el escenario internacional más exigente del automovilismo, cuestionó duramente: “¿Una persona nacida en Argentina, que ha dedicado toda su vida a este país, es tratada así? Es realmente desgarrador”.

El momento más impactante ocurrió cuando, en medio de la transmisión, Colapinto dirigió un mensaje directo al oficialismo: criticó las políticas implementadas que, según él, priorizan otros aspectos por sobre la dignidad de los sectores más vulnerables. Fuentes cercanas al entorno del piloto indicaron que sus palabras no fueron improvisadas, sino el resultado de conversaciones con familiares y conocidos que viven en carne propia estas demoras y recortes en programas de atención domiciliaria, medicamentos y servicios básicos para ancianos.
En ese instante, la tensión en el estudio fue palpable; las cámaras captaron el silencio incómodo de los presentes y, según versiones que circularon ampliamente en redes, la transmisión se cortó abruptamente, lo que muchos interpretaron como un intento de censurar el reclamo.
Franco Colapinto no es ajeno a involucrarse en temas sociales. A lo largo de su ascenso en la Fórmula 1, primero con Williams y luego consolidándose como una figura clave en el paddock, ha utilizado su plataforma para visibilizar causas que van más allá del deporte. En marzo de 2025, por ejemplo, generó controversia al retuitear un mensaje crítico hacia el gobierno por la gestión de las inundaciones en Bahía Blanca, lo que obligó al piloto a borrar el post y aclarar su posición para no politizarse excesivamente.
Sin embargo, en esta ocasión, el mensaje fue más personal y directo, tocando un nervio sensible en la sociedad argentina: el abandono percibido de los jubilados.
El contexto de las declaraciones no puede separarse de la realidad económica y social del país en los últimos años. Desde la asunción de Javier Milei en diciembre de 2023, las políticas de ajuste fiscal han impactado fuertemente en áreas como la salud y la seguridad social. Los paquetes de cuidados integrales para adultos mayores —que incluyen atención domiciliaria, enfermería, medicamentos y apoyo psicológico— han sufrido demoras administrativas crónicas en organismos como PAMI y ANSES.
Numerosos testimonios de familiares indican que las esperas superan los 12 meses en muchas regiones, y una vez aprobados, los beneficiarios enfrentan reducciones en la cantidad de horas de atención o incrementos en copagos que resultan impagables para haberes jubilatorios que, ajustados por fórmulas debatidas, no logran seguir el ritmo de la inflación acumulada.
Colapinto, con apenas 22 años al momento de estas declaraciones (cumplidos en mayo de 2025), representa para muchos jóvenes argentinos un símbolo de esfuerzo, talento y proyección internacional. Su trayectoria comenzó en el karting local, pasó por categorías europeas y llegó a la máxima categoría del automovilismo mundial, donde compite codo a codo con pilotos de élite. Sin embargo, detrás del casco y el traje ignífugo, el piloto mantiene un fuerte vínculo con sus raíces y con las realidades cotidianas de su país.
“No puedo quedarme callado cuando veo que la gente que construyó Argentina es dejada de lado”, habría dicho en privado a su equipo cercano tras la transmisión.
La reacción en redes sociales fue inmediata y masiva. Miles de usuarios compartieron fragmentos del video (antes de que fuera cortado), acompañados de hashtags como #FrancoConLosJubilados, #DignidadParaLosMayores y #MileiEscucha. Algunos elogiaron la valentía del piloto por usar su fama para visibilizar un problema estructural; otros lo acusaron de meterse en política sin tener expertise, aunque la mayoría coincidió en que el reclamo era justo y necesario. Figuras del espectáculo, deportistas y hasta algunos políticos opositores replicaron el mensaje, amplificando el debate.
En el oficialismo, por su parte, no tardaron en responder. Voceros del gobierno recordaron que las reformas buscan sanear las cuentas públicas y que los ajustes en salud y previsión son inevitables tras décadas de desmanejo. Sin embargo, admitieron en off que el tema de los cuidados paliativos y domiciliarios es uno de los puntos más sensibles, y que se están revisando protocolos para agilizar aprobaciones sin comprometer la sostenibilidad fiscal.
Lo que nadie esperaba era que un piloto de Fórmula 1, acostumbrado a hablar de curvas, neumáticos y estrategias de carrera, irrumpiera con tanta fuerza en un tema tan humano y doloroso. Colapinto no solo habló; lo hizo con la pasión de quien ve en los mayores no números estadísticos, sino historias de vida, esfuerzo y sacrificio. Su mensaje, cortado abruptamente en cámara, resonó más fuerte que cualquier declaración política convencional.
Días después, el piloto publicó un breve comunicado en sus redes: “No busco confrontación, solo que se escuche a quienes más lo necesitan. Argentina es grande cuando cuida a los suyos”. Con esas palabras, cerró un capítulo que, lejos de apagarse, encendió un debate necesario sobre prioridades nacionales.
Mientras tanto, en las calles y hogares argentinos, miles de adultos mayores siguen esperando respuestas concretas. El grito de Colapinto, aunque interrumpido, sigue ecoando como un recordatorio de que la fama también puede ser una herramienta para exigir justicia y dignidad. En un país acostumbrado a las grietas, esta vez la voz de un joven deportista logró unir, aunque sea por un momento, a quienes sienten que el tiempo y el esfuerzo de toda una vida merecen respeto y protección real.