“NO QUIERO CORRER CON ÉL”: El ultimátum de Max Verstappen que sacude a Red Bull

Tras una temporada 2025 llena de emociones, donde Max Verstappen finalizó en el segundo puesto del campeonato mundial, el piloto neerlandés ha tomado una decisión drástica. El tricampeón del mundo, conocido por su determinación implacable, envió un mensaje claro a la directiva de Red Bull: no continuará compitiendo junto a ciertos compañeros si no se producen cambios inmediatos.

El conflicto se centra en Yuki Tsunoda, el piloto japonés que compartió garaje con Verstappen durante parte de 2025. Según fuentes cercanas al equipo, Max expresó su frustración por la falta de consistencia y rendimiento del asiático en momentos clave. “No quiero correr con él nunca más”, habría declarado Verstappen en una reunión privada con los altos mandos.

El ultimátum fue directo y sin rodeos. Verstappen exigió el despido inmediato de Tsunoda del asiento principal y la contratación instantánea de Franco Colapinto para ocupar el lugar que dejó Sergio Pérez. El argentino, que brilló en sus apariciones con Williams y luego con Alpine, representa para Max un compañero capaz de aportar más al desarrollo del coche.
La amenaza no fue sutil. Si Red Bull no cumplía con estas demandas para la temporada 2026, Verstappen abandonaría Milton Keynes y firmaría con Alpine. El equipo francés, en busca de un líder indiscutible, habría mostrado interés en el neerlandés desde hace meses, ofreciéndole un proyecto ambicioso con motor Mercedes.
Este movimiento habría generado pánico interno en Red Bull. Christian Horner y Helmut Marko se reunieron de urgencia para evaluar las opciones. Perder a Verstappen significaría el fin de una era dorada, con cuatro títulos consecutivos previos y un dominio técnico que ahora parece tambalearse con las nuevas regulaciones.
Tsunoda, por su parte, no esperaba esta reacción tan fuerte. El japonés había mejorado en la segunda mitad de 2025, pero sus errores en clasificación y carreras pesaron en la percepción de Verstappen. Max siempre ha demandado compañeros que lo empujen al límite, no que lo frenen.
Franco Colapinto surge como la opción ideal para Max. El piloto sudamericano demostró velocidad pura y adaptabilidad en su paso por equipos menores. Su estilo agresivo y hambre de victoria encajan perfectamente con el carácter de Verstappen, quien busca un aliado en lugar de un rival interno débil.
Alpine, con su estructura renovada y la llegada de motores potentes, representa un riesgo calculado para Verstappen. El equipo galo promete libertad técnica y un rol central en el desarrollo, algo que Red Bull ya no puede garantizar con la misma certeza tras los cambios reglamentarios.
La noticia se filtró rápidamente en el paddock, generando especulaciones en redes sociales y medios especializados. Periodistas cercanos a Milton Keynes confirmaron que las conversaciones fueron tensas y que Verstappen no cedió ni un milímetro en sus exigencias.
Red Bull se encuentra en una encrucijada histórica. Mantener a su estrella implica sacrificar a Tsunoda y apostar por Colapinto, un piloto joven pero con potencial innegable. Ignorar el ultimátum podría costarles el talento más dominante de la era moderna.
Verstappen, con contrato hasta 2028 pero con cláusulas de salida, sabe que su valor en el mercado es altísimo. Equipos como Mercedes y Ferrari observan de cerca, aunque Alpine parece el destino más realista por su proyecto a largo plazo.
El neerlandés siempre ha priorizado ganar por encima de la lealtad ciega. Tras quedarse a las puertas del título en 2025, su paciencia se agotó. Quiere un entorno donde pueda dominar sin distracciones internas ni compañeros que no estén a su nivel.
Tsunoda, relegado a reserva en Red Bull, expresó decepción pública. El japonés siente que merecía más oportunidades, pero reconoce que Verstappen dicta las reglas en el equipo energético.
Colapinto, mientras tanto, vive un momento de incertidumbre en Alpine. Su contrato lo ata al equipo francés, pero una oferta de Red Bull cambiaría todo. El argentino sueña con correr junto a uno de los mejores de la historia.
La directiva de Red Bull evalúa las consecuencias económicas y deportivas. Perder a Max impactaría patrocinadores, fans y el valor de la marca. Traer a Colapinto implicaría un riesgo, pero también una renovación generacional interesante.
Verstappen ha demostrado en el pasado que no bluffea. Sus declaraciones sobre las regulaciones 2026 ya generaron controversia, y este ultimátum eleva la tensión al máximo. El neerlandés quiere ganar un quinto título, pero en sus términos.
El paddock espera ansioso la resolución. Si Red Bull cede, Colapinto debutaría en el mejor equipo del mundo. Si no, Verstappen podría vestir de azul en 2026, cambiando el equilibrio de fuerzas drásticamente.
Esta situación refleja la personalidad de Max: exigente, directo y ganador. No tolera mediocridad a su lado, y está dispuesto a todo por maximizar sus chances de éxito.
Finalmente, el futuro de la Fórmula 1 pende de esta decisión. Un ultimátum que podría reescribir la historia reciente del deporte, con Verstappen como protagonista absoluto de un drama que mantiene en vilo a todos los aficionados.