El diario español Marca acaba de publicar una noticia impactante: Lamine Yamal ha sido excluido de la convocatoria de la selección española para los partidos contra Georgia y Turquía. Esta decisión fue tomada por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) tras recibir el consejo de especialistas médicos, con el objetivo de proteger la salud del joven talento de 17 años. Según lo previsto, Yamal regresará a Barcelona y tendrá aproximadamente dos semanas para descansar y recuperarse completamente antes de volver a jugar.


Sin embargo, la historia no es tan sencilla como parece. Según fuentes de Marca, se trata de una decisión de “último recurso” por parte de la RFEF. Muchos miembros de la federación estarían muy enfadados, considerando que el Barcelona los ha engañado en este incidente. El motivo radica en que Yamal se sometió a una terapia invasiva de ondas electromagnéticas la mañana del día en que se incorporó al equipo. Esta terapia requiere que suspenda el ejercicio intenso durante al menos 7-10 días, lo que significa que no puede jugar. Lo que resulta controvertido es que el Barcelona no informó al equipo médico de la RFEF sobre el procedimiento con antelación.

El comunicado oficial de la RFEF declaró: “El Departamento Médico de la RFEF desea expresar su sorpresa y consternación al enterarse de que, a las 13:47 del lunes 10 de noviembre, el jugador Lamine Yamal fue sometido a un procedimiento invasivo con ondas electromagnéticas para tratar molestias en la zona inguinal esa misma mañana. El procedimiento se realizó sin previo aviso al cuerpo médico del equipo, y solo se tuvo conocimiento del mismo a través de un informe enviado a las 22:40, que recomendaba un reposo de 7 a 10 días”. La federación insistió en que se vieron obligados a dar de baja al jugador por su propia seguridad y le deseó una pronta y completa recuperación.

El incidente ha agudizado aún más el conflicto latente entre el Barcelona y la RFEF, que se remonta a la concentración de septiembre. En aquel entonces, Hansi Flick criticó públicamente al entrenador De La Fuente por permitir que Yamal jugara a pesar de no haberse recuperado de su lesión, mientras que el club español afirmó que el Barça era “sobreprotector” con su jugador. La continua ausencia de Yamal en la selección ha provocado una crisis en la relación entre ambas partes. Muchos en la RFEF no comprenden la postura del Barcelona, mientras que el club afirma que prioriza la salud de su jugador estrella. Una vez más, Lamine Yamal se ha convertido en el centro de una lucha de poder entre el club y la selección española, donde ninguna está dispuesta a ceder.