Novak Djokovic volvió a sacudir las redes sociales, pero esta vez no fue con una raqueta en la mano. El legendario tenista sorprendió al anunciar un ambicioso plan para invertir 20 millones de dólares en la construcción de un enorme refugio dedicado exclusivamente a perros abandonados. Djokovic explicó que no se trata solo de dinero, sino de amor, sanación y de crear un verdadero hogar para miles de almas sin techo. En cuestión de minutos, su anuncio fue compartido millones de veces.
Según el propio Djokovic, el proyecto no será un simple centro de rescate.
Su visión es crear un auténtico “paraíso” donde los perros callejeros puedan recibir atención veterinaria, rehabilitación emocional y, sobre todo, volver a confiar en los seres humanos. El refugio contará con amplios espacios verdes, áreas de juego, clínicas internas y zonas de adopción diseñadas para que cada animal tenga una segunda oportunidad real. El serbio aseguró que quiere construir un lugar donde cada perro sea tratado con dignidad.

La reacción del público fue inmediata y profundamente emotiva.
Miles de aficionados dejaron mensajes agradeciendo a Djokovic por usar su fama para una causa tan noble. Celebridades, deportistas y activistas por los derechos de los animales también se sumaron al apoyo, destacando que pocas figuras del deporte se comprometen de esta manera con proyectos sociales a gran escala. Para muchos, esta iniciativa confirma que Novak no solo es un campeón dentro de la cancha, sino también fuera de ella.
Pero hay un detalle que pocos conocían.
Personas cercanas al entorno de Djokovic revelaron que esta idea nació hace más de tres años, después de que Novak rescatara personalmente a un cachorro herido cerca de un centro de entrenamiento en Serbia. Aquel perro, al que llamó Tesla, se convirtió rápidamente en parte de su familia. Según la fuente, fue esa experiencia la que despertó en él una profunda conexión con los animales abandonados y lo impulsó a soñar con un proyecto mucho más grande.
Djokovic también compartió que ha visto demasiado sufrimiento silencioso en las calles.
Explicó que cada perro merece sentirse seguro, querido y protegido, y que su objetivo es crear un espacio donde puedan sanar tanto física como emocionalmente. Añadió que muchas veces hablamos de éxito y trofeos, pero que ayudar a quienes no tienen voz le da un sentido mucho más profundo a su vida. Sus palabras tocaron fibras sensibles en millones de personas alrededor del mundo.
El refugio estará ubicado inicialmente en Europa del Este.
Aunque todavía no se ha revelado la localización exacta, el equipo de Djokovic confirmó que se eligió una zona con altos índices de abandono animal. El complejo incluirá programas de adopción internacional, terapias asistidas para perros traumatizados y colaboraciones con veterinarios y voluntarios locales. Novak quiere que este modelo pueda replicarse en otros países si el proyecto tiene éxito.
Varios miembros de su equipo explicaron que Djokovic ha estado involucrado personalmente en el diseño.
No delegó todo a arquitectos o asesores. Revisó planos, pidió áreas especiales para perros mayores y solicitó espacios tranquilos para animales con ansiedad. Incluso insistió en crear un programa educativo para niños, con el objetivo de enseñar empatía y responsabilidad desde temprana edad.

Otro aspecto poco conocido es que parte del presupuesto estará destinado a rescates de emergencia.
El proyecto contará con vehículos especializados para recoger perros heridos o en situaciones críticas. También se establecerá una línea directa para reportes ciudadanos. Djokovic quiere que el refugio no sea solo un destino final, sino un sistema activo de ayuda en tiempo real.
En redes sociales, muchos recordaron que Novak siempre ha mostrado amor por los animales.
Fotos antiguas del tenista jugando con perros comenzaron a circular nuevamente, acompañadas de mensajes que celebraban su coherencia entre palabras y acciones. Para algunos fans, este gesto es incluso más inspirador que cualquiera de sus títulos de Grand Slam.
Djokovic también habló del impacto emocional que espera generar.
Dijo que los perros tienen una capacidad increíble para sanar a las personas, y que este refugio no solo ayudará a los animales, sino también a quienes los visiten o adopten. Según él, habrá programas especiales para personas mayores y niños, creando vínculos que beneficien a ambos lados.
Desde el mundo del tenis, varias figuras expresaron su admiración.
Ex campeones y jugadores actuales destacaron que iniciativas como esta muestran el verdadero poder del deporte como herramienta de cambio social. Un colega cercano comentó que Novak siempre ha tenido un lado profundamente compasivo, pero que rara vez lo exhibe públicamente.

Mientras tanto, organizaciones de protección animal ya se han ofrecido a colaborar.
ONGs internacionales confirmaron que están en conversaciones con el equipo de Djokovic para aportar experiencia técnica y voluntarios. La expectativa es que el refugio pueda comenzar a construirse a finales de este año, con una apertura tentativa en los próximos dieciocho meses.
Para Djokovic, este proyecto representa algo muy personal.
Afirmó que ha ganado muchos trofeos, pero que nada se compara con salvar una vida. Dijo que si este refugio logra cambiar el destino de aunque sea un solo perro, ya habrá valido la pena. Sus palabras resonaron con fuerza entre seguidores que ven en él un ejemplo de humanidad.
Al final, este anuncio no fue solo una noticia deportiva.
Fue un recordatorio poderoso de que incluso en un mundo dominado por rankings, contratos millonarios y titulares ruidosos, todavía hay espacio para la compasión. Novak Djokovic transformó un simple comunicado en una historia de amor, esperanza y segundas oportunidades.
Y así, lejos del ruido de los estadios y las ovaciones del público, el campeón serbio está preparando su proyecto más importante: construir un hogar para quienes nunca lo tuvieron.