La tensión en la selección española aumenta tras el Clásico, cuando se dice que Lamine Yamal criticó abiertamente a su superior Dani Carvajal durante el último entrenamiento. Según fuentes cercanas al Madrid, el joven jugador del Barcelona no pudo contener su ira y realizó una impactante declaración:

“¡Prefiero sentarme en el banquillo un año entero que jugar un minuto más con él! Cada vez que lo veo en el campo, siento que estoy traicionando mi carrera y mi honor”.

Esta declaración se extendió rápidamente por el vestuario de La Roja, provocando una tensión extrema. Yamal se mantuvo frío y afirmó que Carvajal “no merece representar el espíritu de la selección española”. Según numerosos testigos, se produjo una acalorada discusión entre ambos, que incluso tuvieron que separarse para evitar el conflicto.

En esa situación, el entrenador Luis de la Fuente se vio obligado a intervenir personalmente. Mantuvo una reunión a puerta cerrada, pidiéndoles que hablaran directamente para resolver el conflicto. Sin embargo, la conversación, que duró más de 40 minutos, no tuvo ningún resultado positivo. Una fuente interna reveló que Carvajal abandonó la sala de reuniones enfadado, mientras que Yamal se mantuvo firme, afirmando que dejaría el equipo si tuviera que volver a jugar con el defensa del Real Madrid.

Los medios de comunicación españoles se involucraron de inmediato. Grandes periódicos como Marca, AS y Sport publicaron noticias polémicas, calificando la situación de “crisis generacional” entre el joven jugador en ascenso y los veteranos iconos de La Roja. En redes sociales, surgieron miles de comentarios, claramente divididos: un bando afirmaba que Yamal debía aprender a respetar, el otro creía que tenía derecho a plantar cara al “viejo poder” del vestuario.
Aunque De la Fuente intentó calmar a la opinión pública declarando que “todo está bajo control”, la realidad demostró que la situación era muy frágil. Si el conflicto no se resuelve a fondo, la selección española corre el riesgo de perder la unidad que la ha ayudado a ganar la Eurocopa y el Mundial.
Y aunque la polémica aún no ha amainado, la pregunta más importante sigue siendo: ¿Está Yamal pagando el precio de su imprudencia de 18 años, o es este el comienzo de un gran cambio dentro de La Roja?